1. Lograr que Mariano la invitara al teatro le había tomado a Juliana una semana de sutiles reproches a su falta de iniciativa. Aunque verdaderamente quería ver la obra, lo que más placer le dio fue que él creyera estar actuando por sí mismo al llevarla.
Su alegría se esfumó cuando vio en la antesala a Alejandro, y fue reemplazada por un remolino de incomodidad, miedo y ganas. Por suerte la multitud era lo suficientemente grande y compacta como para evitar que Mariano se lo encontrara.
Aunque la atracción de Juliana por Alejandro tuvo sus fugitivas concreciones, él siempre fue elusivo. Por el brevísimo vistazo que pudo pegarle, mantenía el gesto entre desdeñoso y melancólico de siempre, pero transfigurado por una prolijidad inusual en él.
Diez minutos después todos entraron para tomar sus asientos.
A Juliana le resultaba increíblemente difícil concentrarse en la obra. Trató de distraerse criticando la escenografía, la iluminación y las insuficiencias de la compañía.
Las miradas son escasas y valiosas; nadie que se respete, pensó Juliana, las da sin alguna expectativa de reciprocidad – menos todavía corriendo el riesgo de que la pesque su pareja. Y sin embargo sus ojos se desviaban intermitentemente en su dirección.
Antes de que pudiera seguir reprochándoselo, sostuvo la mirada de Alejandro durante dos segundos.
Eso bastó.
2. En uno de esos momentos que hacen que valga la pena tener un blog, Sergue vió mi apuesta. Me corresponde ahora dar un ejemplo del concepto concurrencia del que hablé.
3. Un sistema de transiciones es un múltiple (E, Acc, →, I, P, M), siendo E : un conjunto de estados, Acc : un conjunto de acciones, → : una relación de transición entre un estado y otro mediada por una acción, I : un conjunto de estados iniciales (siendo I subconjunto de E) P : un conjunto de proposiciones, y M : una función de marbeteo que establece si una proposición determinada de P es verdadera o falsa en para cada uno de los estados en E (formalmente E → 2P).
4. Concentrados por un momento en las miradas a exclusión de todo lo demás, pensemos a Juliana, Alejandro y Mariano como tres procesos para después ver como se integran mediante relaciones de concurrencia.

Definidas las variables de esta manera, tendríamos que:
EJuliana = ( 1, 2, …, 12 )
EAlejandro = ( 1, 2, … 8 )
EMariano = ( 1, 2, … 12 )
AccJuliana = (J mira a A, J mira a M, J mira al escenario, J y A se miran)
AccAlejandro = (A mira a J, A mira al escenario, J y A se miran)
AccMariano = (M mira a J, M mira al escenario, M mira al público)
I = (E1)
J y A se miran está en la intersección del conjunto de acciones de Juliana y Alejandro – y solo puede darse de manera simultánea entre ambos. Se cumple entonces la regla que expuse en el post anterior. Todas las acciones de Mariano, en cambio, están definidas de manera asíncrona con respecto a las de Juliana y Alejandro. La situación puede describirse en los siguientes términos:
C = AccJuliana ∩ AccAlejandro
Mariano || (Juliana ||C Alejandro)
siendo || un operador de paralelismo conmutativo y asociativo que da como resultado un proceso mayor que genera todos los posibles entrecruzamientos de los itinerarios de ejecución de los procesos constitutivos; y ||C un operador de concurrencia síncrono llamado handshaking o interacción por acciones compartidas.
5. ¿De qué interés antropológico puede ser todo esto? El uso que proyecto darle es el de encuadrar teóricamente a la acción social dentro de situaciones de concurrencia entre instituciones. Hasta ahora solo ensayé una aplicación con un intento de definir a la agricultura familiar como situación semejante – quizás continúe con el campesinado. Quien sabe. En todo caso, para darle una mayor practicidad metodológica será necesario buscar maneras más eficientes de especificación formal que los sistemas de transiciones.
6. Se me dirá que el ejemplo es desafortunado, que le hace una violencia a la complejidad de las relaciones humanas. Pero creo que en la seducción no es raro que actuemos de manera tan simple.